lunes, 9 de abril de 2012

Tras el Cabo de Higer

Sí, ya se que para la inmensa mayoría de los aficionados a la vela doblar el Cabo de Higer no es nada de nada, es algo que lo hacen todos los días que salen a navegar, pero para un recién llegado a este mundo de la vela hoy a sido un día especial. Hasta ahora nos habíamos contentado con navegar dentro de los límites de la bahía de Txingudi. Allí dábamos bordos de aquí para allá hasta dar por terminado el día. Pero esta vez ha sido diferente, el tiempo estaba perfecto y el sol invitaba a navegar lejos, muy lejos. Nosotros no hemos ido demasiado lejos, solo un poco más allá del Cabo de Higer. Durante un buen rato hemos podido ver como Hondarribia se alejaba de nosotros, una sensación extraña. Para nosotros ha supuesto traspasar la puerta de las aguas domesticadas, ha sido un primer paso, pronto buscaremos el segundo. Estos seis metros de velero van a ser toda una escuela para nosotros.

El viento ha sido suave, fuerza 1 a 2 del norte, con una mar de fondo de apenas 0´5 a 1 m. Junto a nosotros navegaban otros veleros de mayor porte que el nuestro (cosa fácil de lograr…). La pena que por exceso de precaución yo he colocado en el puerto un foque algo más pequeño que el génova ( ainnss…un enrollador… ), el resto de los veleros navegaban más rápido, pero bueno, prefiero pecar de poco que de mucho. Tal vez el año que viene me anime y coloque un enrollador en proa para evitar estas torpezas de novato.

Estoy deseando navegar con amigos, igual con un poco de suerte le meto el veneno de la vela a alguno…

 

domingo, 1 de abril de 2012

Zaldi se hace a la mar

IMG00153

        Hoy por fin ha llegado el día, han pasado 6 largos e interminables meses desde que compramos la embarcación, por entonces aún no tenía ni titulación para gobernarla…

Han sido unos cuantos los cambios y arreglos que hemos tenido que acometer en la embarcación, paso a exponer la lista de ellos.

Se cambian las escotas del génova y las de otro foque más pequeño que tengo.                                                                                   

Se cambian las drizas del génova  y de la mayor.

Se cambian los cabos de los rizos (lleva 2), el del pajarín, el del tensor del backstay y el amantillo.

Se cambian la escota de la mayor y la trapa y coloco una polea nueva para el amantillo en la base del palo para poder reenviar su maniobra a la bañera.

Aplico Sikaflex marino a los dos portillos laterales.

Coloco 2 catavientos siguiendo fielmente las instrucciones de Jon en su blog Hooper, gracias Jon.

Cambiamos la vieja puerta por una nueva algo más gruesa y barnizamos toda la madera de Zaldi incluyendo dicha puerta. En la puerta he colocado algo para no olvidarme de muchos amigos.

IMG00146

Hemos colocado un soporte para la VHF portátil y un pequeño protector estanco y transparente para el gps de mano, todo ello va colocado en la bañera junto a la entrada del pequeño camarote.

A las velas se les hicieron algunos arreglos, a la mayor un pequeño roto, reforzarle algunos patines y coserle una de las bolsas que guardan los sables. Al génova se le cambiaron algunos garruchos que tenía agarrotados.

Por último, hemos blanqueado la cubierta con un producto a base de frotar y los resultados han sido bastante satisfactorios, el interior del barco ha sido sometido a una exhaustiva limpieza. 

       Por la tarde después de comer hemos soltado amarras, un viento de fuerza 3 con alguna racha de fuerza 4 soplaba del Oeste y no nos lo ha puesto fácil para salir del pantalán. Dado que el motor es nuevo, sigo escrupulosamente las directrices dadas por el fabricante durante las primeras horas de funcionamiento del mismo. Los 5 minutos iniciales dejo el motor en ralentí para que coja temperatura y a continuación salimos por el canal del aeropuerto a 1/4 de potencia. Una vez en el delta del río Bidasoa continúo a motor a bajas revoluciones hasta acercarme a la punta de espigón que señala la salida a mar abierto.

P1000996 [DVD (NTSC)]Una de mis hijas durante la salida del segundo día,

       Es nuestra primera salida con Zaldi y no quiero sustos, de momento solo izamos la vela mayor y paramos el motor, el milagro empieza a ejecutarse, nos desplazamos a una velocidad que varía entre 2 y 3 nudos. Damos unos cuantos bordos de esa manera comprobando el rendimiento de Zaldi, ¡¡ navega bien, como me gusta!! Miro a mi alrededor y veo unos cuantos veleros con su génova izada, me lo pienso un poco y finalmente nos decidimos, subimos el génova (no llevamos enrollador). Zaldi se envalentona y el gps marca una velocidad 5 nudos, Marta se asusta un poco al principio pues la embarcación se escora algo más. El mar está casi sin olas y la navegación es cómoda, le explico a Marta como vamos a virar para que esté preparada con las escotas del Génova. Viramos, la botavara nos pasa por encima de las cabezas y cambiamos de rumbo. Observo la velocidad máxima reflejada en el gps y veo que en algún momento hemos sobrepasado los 6 nudos…uuffff, demasiado para la primera vez. Decidimos seguir navegando más tranquilos y arriamos el génova, la tranquilidad vuelve a bordo.

          Durante más de una hora navegamos por la bahía de Txingudi de aquí para allá, el tiempo pasa rápido y damos por terminada nuestra primera tarde en la mar.

       Me dispongo a arrancar el motor y ¡¡ joder, no arranca, no puedo tirar de la cuerda !! pero… ¿ que leches pasa ? compruebo que el hombre al agua este bien colocado, todo está en su sitio. Pongo a Marta al timón para que yo pueda ir mirando el motor, menos mal que la mar está en buen estado. Desmonto la carcasa superior del motor para poder inspeccionar dentro, pero no veo nada extraño… los nervios no me dejan pensar.

      Menos mal que llevábamos el manual del motor a bordo, leyendo el capítulo dedicado a posibles fallos del motor nos damos cuenta que la palanca selectora de marcha atrás o avante no está colocada en punto muerto, ¡¡¡ que cabeza la mía, NOVATOOOO !!! casi estábamos ya para pedir un remolque hasta puerto, uuff  ¡¡ Cómo se me ha podido pasar por lo alto lo del punto muerto !!  . Tras media hora de sudores frío remontamos de nuevo el estuario del Bidasoa para acercarnos hasta el pantalán, mañana posiblemente repitamos ya con las crías.

Empieza la aventura…

sábado, 10 de marzo de 2012

“Tinta de Mar” leer para relajarse.

       Este es un libro enfocado a todo aquel que guste de las lecturas sosegadas. Tinta de Mar es un pequeño tesoro, pero que nadie espere encontrar en su interior una historia épica de un gran viaje, o instrucciones de como trimar correctamente las velas. Tinta de Mar es un compendio de las mejores páginas escritas con un telón de fondo común, el mar. Su lectura enseguida nos atará al libro, la lista de autores de diferentes obras escritas es muy extensa, y como cabría esperar, los escritores franceses sobresalen por número como corresponde a un país con tanta tradición marinera.

       Tal vez con su lectura muchos puedan comprender la causa por la que tantas personas se aferran a la vida en el mar antes que en tierra.

      Yo lo estoy leyendo poco a poco, para hacerlo he elegido los momentos finales de cada día cuando ya estamos apunto de cerrar los ojos, creo que de esa manera podré soñar con ese mundo al que cada día me acerco un poco más.

       Es un libro para leerlo sin prisa, posiblemente leerlo a bordo de una embarcación durante un atardecer sea un verdadero placer. No es un libro barato, es cierto, pero sus fotografías, la calidad de su papel, y la lectura de tan insignes escritores creo que bien merece la pena, además, no hay que olvidar que es un libro de más de 400 páginas y sus fotografías son muy numerosas.

        Dejo un pequeño video donde se puede entrever un poco el libro y este enlace de donde se puede sacar algo en claro y adquirirlo. Buena lectura.

 

domingo, 19 de febrero de 2012

Limpieza del casco de Zaldi

      Hoy tocaba llevar a Zaldi a su nueva ubicación. Zaldi deja el puerto deportivo de Hondarribia para instalarse en los nuevos pantalanes que se construyeron junto al aeropuerto, de esa forma vamos a tener el barco más cerca de casa.

      Pero antes de dejar el puerto tenía pendiente una tarea, había que limpiar los bajos. El verano pasado se le aplicó el antifouling, la pintura contra las incrustaciones, asi que aun no toca darle una nueva capa de dicha pintura.  Pero limpiar el casco de vez en cuando es una buena idea, el barco tendrá una mejor vejez, navegará en mejores condiciones, y podremos alargar la vida de la capa de antifouling. Cierto es que limpiar el casco en invierno sin sacar el barco del agua no es asequible para todos, la temperatura del agua ronda los 13ºC, creo que ese dato es suficiente como para echar para atrás a más de uno.

      Pero en mi caso tengo un as en la manga, tengo un traje de buceo de los llamados “secos”, es decir no entra nada de agua en su interior. Asi que aprovechando la bonanza del tiempo del sábado me dirigí al puerto a limpiar el casco de Zaldi. Me embutí dentro del traje seco, me coloque las gafas de buceo y con ayuda de un estropajo grande comencé a frotar suavemente el casco de la embarcación. La capa adherida de verdín aun no era muy gruesa y comenzó a salir mucho más fácil de lo que yo pensaba, las manos fueron lo único que cataron la temperatura del agua y fue suficiente para darme cuenta de lo fría que está ahora. Limpié primero la banda de babor y luego me pasé a estribor. Me bastó con 20 minutos para restregar todo el casco por debajo, las apneas siguieron una tras otra hasta dejar el casco totalmente limpio, de nuevo el azul era el color de Zaldi en la obra viva. Cuando llegue el verano volveré a limpiarlo y al terminar el estiaje entonces procederé a darle otra mano de antifouling. En una embarcación de este tamaño es fácil acometer un trabajo así, basta con un estropajo y en unos minutos dejaremos el casco reluciente, el barco nos lo agradecerá.

domingo, 5 de febrero de 2012

Con los amigos al Château d´Abbadia

         En numerosas ocasiones durante diferentes maniobras del curso de navegación del PER solía escuchar - ¡¡ proa al castillo !! –, entonces enfilábamos la embarcación hacia el el château situado junto a la costa. El castillo está situado en lo alto de los acantilados del extremo norte de la playa de Hendaia,  durante el curso ha sido un punto claro de referencia para navegar en muchas ocasiones, y claro, tanto oír hablar del castillo que al final la curiosidad ha podido más.
         Consulte alguna web y hallé la opción de poder contratar una visita guiada en castellano al Château, creo que la experiencia ha merecido la pena. Hemos podido conocer más de cerca quien fue y como vivió esa persona tan polifacética durante el siglo XIX. Antoine fue explorador, geógrafo, numismático, y astrónomo.
      Quien quiera conocer hasta donde llegó Antoine de Abbadie puede consultar en en esta página de Wikipedia su historia. Fue un hombre realmente activo que llegó a acumular grandes conocimientos de diferentes ciencias.
      Bajo mi punto de vista personal la visita ha sido una buena experiencia, además he podido juntar a un buen número de amigos de Mendiak para ello. Tras la visita nos reunimos todos alrededor de una mesa para cenar en Hondarribia.
       Allí, sentado frente a dicha mesa podía ver al otro lado del Bidasoa el Château d´Abbadia, ha sido sin duda un día espectacular en muchos sentidos.
Gracias amigos.