Doce meses, más de 370 páginas y cerca de 100.000 palabras, esos serían los datos numéricos de este libro que hoy día 6 de Enero he dado por finalizado. Ahora me quedan pendientes cuestiones como la corrección ortográfica, la portada, un prólogo escrito por un amigo y finalmente mandarlo a imprimir.
Un año rebuscando en papeles de hace años, ver fotos y videos de hace tiempo, recomponerlo todo, y un poco de constancia, estos han sido los ingredientes necesarios para completar “Más allá del horizonte”. Me he divertido escribiendo, pero también ha surgido algún momento de cierta tristeza, al final, el libro es un compendio de muchos años de una vida. Escribir un libro así puede parecer complicado, pero hay que quitarse miedos de la cabeza y escribir con el corazón, creo que es la mejor manera de hacerlo.
He utilizado el programa Word para escribir, anteriormente no fui nunca un fiel usuario del mismo y sus múltiples aplicaciones me han ayudado mucho, aunque también tengo que reconocer que en más de una ocasión mi inexperiencia con el programa me ha provocado una mala pasada. Siempre he tenido tres copias guardadas en diferentes formatos de almacenamiento, más que nada por lo que pudiera suceder, una la guardaba en un usb, otra en un disco duro externo y la que utilizaba para trabajar en el ordenador.
El título ha sido uno de los principales problemas a los que me he enfrentado, hasta seis posibilidades he barajado, la opción final creo que es la más adecuada por varias razones. Apartados como las dimensiones del libro, el formato de la escritura o la composición de las páginas no me han resultado difíciles de escoger.
Mi intención es no ganar ni un solo euro, cuando salga a la venta el precio será el del coste de la editorial, este apartado, el de la editorial lo he tenido muy claro desde el principio, quería algo sencillo y enseguida encontré una editorial online que me ofrecía los servicios necesarios para mi modesto trabajo.
Solo pretendo dos cosas con el libro, una, la más importante, es que sirva a mis hijas a vivir lo más felices que puedan, y dos, entretener al que lo lea y si le sirve para algo más pues me alegro. No quisiera que se entendiese el libro como uno “de batallas”, nada más lejos de mi intención, en el libro se reflejan mucho más que unas batallas, están sentimientos, reflexiones, sueños y deseos.
No digo más, creo que siempre hay que guardar algo para la sorpresa.